Para C
Eres la luz en mi oscuridad
La calma tras la tormenta
La evocación de lo vivido
El comienzo de algo nuevo
Que parecía olvidado.
En tu imagen contemplo
Un pedacito de ti mismo
Que libremente he aceptado
Imagen de una paz inmensa
En mitad de un mundo ajado.
Eres hombre en muchos hombres
De mil rostros, voces, nombres,
Pero el espíritu es uno
Solo uno.
El tuyo.
Libremente entregado
Libremente aceptado.
Déjame que mirándote recuerde
La dignidad infinita que es con sangre obtenida
La de los hombres de Dios
La de los hijos de Dios.
Que su misericordia nos alcance
Y nos eleve hacia Él.
En su misericordia ya siempre
Permanecemos unidos...