Entonces...
Entonces...
¿De dónde vienen las lágrimas?¿Por qué rompo a llorar sin remedio a veces al ver tu rostro?
¿Qué siento o presiento en tu imposible belleza?
Digo imposible porque mis ojos han tenido poco a poco que acostumbrarse como quien descubre una luz intensa.
"¿Quien eres Tú que mi amistad procuras?" rezaba un verso a Cristo dedicado.
Y sabiéndote hombre, mi hermano, me hago la misma pregunta.
¿Quién eres tú, que sin aviso, has llegado a mi vida y que cuanto más te descubro, veo que llevas años dejándote la piel en tu trabajo, destilando un arte para el que pareces haber sido creado? Aquellas, tus canciones, que parecen esperar pacientemente a ser escuchadas para dibujar con humorísticos trazos infantiles escenas, paisajes, circos de tres pistas, rebeliones en granjas, minas de maíz, dedos de salmón, bolsas de conejos, en la cima del mundo, sobre la Madre Piedra como testigo desafiante, arañas en los árboles que se balancean sobre el agua del estanque que es un espejo, bromas y besos apasionados de amantes disfrazados de payasos olvidados en espejos inquietantes y poemas infinitos...?
Y tus personajes, ¿eres tú ellos?
¿Eres un niño curioso que desde su bicicleta pregunta a un criminal herido?
¿Eres un simple adolescente, miembro de una hermandad universitaria cualquiera?
¿Eres un superhéroe recién descubierto en la academia de mutantes destinado a luchar contra el mal en el mundo?
¿Eres el muchacho enamorado que no ve el peligro de amar a una muchacha extraña y con un pasado inquietante?
¿Eres un agente adicto e incansable de una empresa que comercia con la sangre de la fama?
¿Eres un muchacho irlandés tan inconsciente y peligroso que parece llevar su destino marcado a golpe de navaja?
¿Eres el muchacho audaz, desafiante, conquistador y zalamero que ante todo es capaz de cumplir con nobleza y responsabilidad su deber?
¿Eres el alma perdida que se consume sin remedio ni esperanza en las calles cada día de un modo terrible y anónimo?
¿Eres un joven padre que lleva una herida de fuego en su interior luchando por su vida y su cordura?
¿Eres el novio perfecto, que además toca la batería, enamorado de la hija de un cantante de jazz?
¿Eres la huerfanita nada inocente en un barrio de mala nota con cabellos de fuego?
¿O un mafioso peligroso y un tanto depravado?
¿O el terrible niño bien de una familia progresista y perfecta?
¿O un personaje en una historia que podría contarse en cualquier motel de Norte América?
¿O el cuñado insensato de un buen hombre y padre de familia?
¿Eres un muchacho apocado a cargo de un negocio de carteles que se enfrenta a todo un pueblo para apoyar el silencioso luto que busca la justicia de una madre?
¿Eres lo terrible del Mundo que se desvela a cada momento en mitad de la desesperanza de todos los dias?
¿Eres el hermano artista de una familia extraña?
¿O el marido adicto de la hija de una camarera de un pueblo lleno de fantasmas, al límite de un bosque inquietante que reclama víctimas?
¿Eres el chico que no encuentra su lugar en el mundo pero tiene un corazón tan puro que hace creer en la amabilidad de los extraños?
¿Eres dueño de un videoclub en un mundo lleno de zombies
¿O el carismático líder de una banda de rock?
¿Eres tú un valiente marine que descubre su propio valor en mitad de un infierno sin salida?
¿Eres un hombre enfermo del alma que parece un niño grande, caprichoso, sufriente, terrible, incapaz de ser responsable de sí mismo con un dolor tan inmenso en su interior trastornado como el que acaba causando?
¿O eres un diseñador de moda amante de un noble diletante, disfrutando de unas vacaciones en Marruecos?
¿O quizá solo un robot creado para ayudar y acompañar de un modo único a cualquiera de nosotros?
¿Marilyn Monroe ensangrentada desvelando a un maravilloso actor encerrado en un cuerpo demasiado frágil pero con un alma fuerte y llena de compasión, siempre protegido en la fidelidad de sus perros?
¿Eres tú un hombre silencioso, sensible y de una pureza natural en un mundo terrible?
¿O el Conde Vampiro que siempre he amado?
Te reconozco y te desdibujas en todos esos personajes. Te puedo reconocer en cada uno de ellos, y te veo desaparecer también, a veces. Eres todos ellos, y no eres ninguno, porque no puedes ser atrapado en ninguno de ellos. Como en una habitación entras y sales de ellos, pero dejando tu eco, tu presencia, tu recuerdo.
Todos eres tú, y ninguno. Todos ellos han pasado por tu cuerpo, por tu mente, por tu alma. Y el reflejo de ese cuerpo, esa, tu mente, y tu alma, quedan impregnadas, marcadas, fijadas, dejando tu esencia. Todos te han desgastado y te han marcado, transformado, transformando a su vez a aquellos que te hemos contemplado, en cierta medida.
Y esa magia es la que me ha hipnotizado, pero no creo que sea solo magia. Sería algo artificioso y falso. Y esto es autentico, real. Algo tan real como aire que respiro. Y como el aire, contemplarte me da aliento y vida.
Me embriaga tu belleza, intuyo tu bondad, y veo encarnada tu verdad.
Quizá dirán "esto no es amor ¿cómo se puede amar lo que no se conoce? No es un amor real, no pudiendo alcanzarlo, consumarse, consumirse..."
Dirán "esto no es amor", quizá tengan razón, y no les sacaré del error de su juicio.
Porque tengo una certeza absoluta de que quizá no haya nada más para mi que este AMOR tan hermoso, puro e intenso, y que he aceptado, y al que me he comprometido, y por el que lucho cada día por merecerlo y hacerme digna a los ojos de mi Creador.
No puedo expresarlo, pero en cada uno de tus papeles, cada una de tus sonrisas, cada una de tus lágrimas, cada una de tus canciones, cada una de tus imágenes es una parte de ti que para mi, y para todo aquel que sepa apreciarte, has dejado. Y que haberte encontrado, en cierto modo, eso que has dejado de ti mismo de modo consciente me completa a mi misma de modo inefable.
Reconozco una parte de tí que despierta una parte de mi que creía olvidada, dormida, en mis versos...
Porque todos mis versos ya están escritos, y algunos ya hablaban de ti, sin yo saberlo...
* * *
"Necesito ser llamada, de nuevo, nombrada.
De las tinieblas a la luz, como Lázaro, dormido pero no muerto.
Grito en silencio, me desgañito, me enfado, me ofusco, me canso y me duermo y vuelvo a empezar.
Necesito silencio, no solo fuera sino también dentro.
Un silencio que me de paz.
Me siento atrapada en un círculo, dando vueltas a la noria. Una vuelta, otra vuelta, otra vuelta, mis pies pisan las mismas huellas una y otra vez.
Me he encerrado por dentro, muy cerradito. Hasta he puesto una silla en la puerta para que nadie entre. Para que nadie salga. Ni siquiera yo misma.
Soy muy orgullosa, no voy a salir hasta que no sea capaz de salir con la cabeza bien alta. Mientras tanto, aquí me quedo, encerradita en mi torre, sentadita en mi ventana con los pies colgando sobre el abismo.
Conozco ese silencio absoluto y hermoso. Han llovido mares y mares. Sólo por mi. El otro día me quedé hipnotizada oyendo la lluvia caer sobre las hojas de menta. Escuchando la lluvia.
Me miro al espejo y me veo de espaldas, como aquel cuadro de Magritte. Me niego a mi misma la más mínima suplica. Giro alrededor de mi misma, tengo los ojos abiertos pero están ciegos para ver, los oídos cerrados para escuchar.
¿Es orgullo? No lo creo. ¿Es cansancio? No lo dudo. ¿Es miedo? Espero que no.
Soy la semilla enterrada, mandrágora entre la herrumbre. Todo se mueve sobre mi, para mi, por mi, pero estoy bajo la tierra y no veo las estrellas.
Me he engañado a mi misma. Me he dicho "no está en mi mano", y como no está en mi mano, he soltado la espada, la he dejado caer pesadamente al suelo y me he marchado del campo de batalla. Aturdida, ciega, confusa, sola.
Deberíais saber que no soy nada sin mi espada. Yo misma debería saberlo.
Siempre dicen que soy negativa. Siempre dicen que soy insegura. Siempre dicen que no se lo que quiero. ¿Por qué me juzgan si yo nunca juzgo? Podéis matarme pero no juzgarme, no tenéis ningún derecho a ello.
Ignorarme es matarme, así de sencillo. Olvidadme. Porque yo ya me he olvidado, yo ya me he matado.
Y estoy enterrada entre las raíces de árboles profundas. Me acarician las hormigas, me revuelvo entre guijarros.
Aquí estoy contra la madre, escucho el latido de la tierra. El crecer de los tallos, el retumbar de la lluvia contra el suelo, el crepitar del sol cuarteando la arena.
Pero una voz me llama, intensa, grave, serena, imposible de ignorar.
Y yo me arranco las raíces de mi pelo, y me sacudo las hormigas de mi vientre.
Ya voy, ya voy, aquí estoy, amigo mío."
Quizá dirán "esto no es amor ¿cómo se puede amar lo que no se conoce? No es un amor real, no pudiendo alcanzarlo, consumarse, consumirse..."
Dirán "esto no es amor", quizá tengan razón, y no les sacaré del error de su juicio.
Porque tengo una certeza absoluta de que quizá no haya nada más para mi que este AMOR tan hermoso, puro e intenso, y que he aceptado, y al que me he comprometido, y por el que lucho cada día por merecerlo y hacerme digna a los ojos de mi Creador.
No puedo expresarlo, pero en cada uno de tus papeles, cada una de tus sonrisas, cada una de tus lágrimas, cada una de tus canciones, cada una de tus imágenes es una parte de ti que para mi, y para todo aquel que sepa apreciarte, has dejado. Y que haberte encontrado, en cierto modo, eso que has dejado de ti mismo de modo consciente me completa a mi misma de modo inefable.
Reconozco una parte de tí que despierta una parte de mi que creía olvidada, dormida, en mis versos...
Porque todos mis versos ya están escritos, y algunos ya hablaban de ti, sin yo saberlo...
* * *
"Necesito ser llamada, de nuevo, nombrada.
De las tinieblas a la luz, como Lázaro, dormido pero no muerto.
Grito en silencio, me desgañito, me enfado, me ofusco, me canso y me duermo y vuelvo a empezar.
Necesito silencio, no solo fuera sino también dentro.
Un silencio que me de paz.
Me siento atrapada en un círculo, dando vueltas a la noria. Una vuelta, otra vuelta, otra vuelta, mis pies pisan las mismas huellas una y otra vez.
Me he encerrado por dentro, muy cerradito. Hasta he puesto una silla en la puerta para que nadie entre. Para que nadie salga. Ni siquiera yo misma.
Soy muy orgullosa, no voy a salir hasta que no sea capaz de salir con la cabeza bien alta. Mientras tanto, aquí me quedo, encerradita en mi torre, sentadita en mi ventana con los pies colgando sobre el abismo.
Conozco ese silencio absoluto y hermoso. Han llovido mares y mares. Sólo por mi. El otro día me quedé hipnotizada oyendo la lluvia caer sobre las hojas de menta. Escuchando la lluvia.
Me miro al espejo y me veo de espaldas, como aquel cuadro de Magritte. Me niego a mi misma la más mínima suplica. Giro alrededor de mi misma, tengo los ojos abiertos pero están ciegos para ver, los oídos cerrados para escuchar.
¿Es orgullo? No lo creo. ¿Es cansancio? No lo dudo. ¿Es miedo? Espero que no.
Soy la semilla enterrada, mandrágora entre la herrumbre. Todo se mueve sobre mi, para mi, por mi, pero estoy bajo la tierra y no veo las estrellas.
Me he engañado a mi misma. Me he dicho "no está en mi mano", y como no está en mi mano, he soltado la espada, la he dejado caer pesadamente al suelo y me he marchado del campo de batalla. Aturdida, ciega, confusa, sola.
Deberíais saber que no soy nada sin mi espada. Yo misma debería saberlo.
Siempre dicen que soy negativa. Siempre dicen que soy insegura. Siempre dicen que no se lo que quiero. ¿Por qué me juzgan si yo nunca juzgo? Podéis matarme pero no juzgarme, no tenéis ningún derecho a ello.
Ignorarme es matarme, así de sencillo. Olvidadme. Porque yo ya me he olvidado, yo ya me he matado.
Y estoy enterrada entre las raíces de árboles profundas. Me acarician las hormigas, me revuelvo entre guijarros.
Aquí estoy contra la madre, escucho el latido de la tierra. El crecer de los tallos, el retumbar de la lluvia contra el suelo, el crepitar del sol cuarteando la arena.
Pero una voz me llama, intensa, grave, serena, imposible de ignorar.
Y yo me arranco las raíces de mi pelo, y me sacudo las hormigas de mi vientre.
Ya voy, ya voy, aquí estoy, amigo mío."
* * *
"No te limites a vivir por vivir,
vive la vida, bébetela de un solo trago
como si fuera una amarga medicina,
aunque a veces te haga vomitar.
Emborráchate de la vida.
La vida no es para verla pasar.
Es para apurarla,
para no dejar ni una sola gota.
No vivas por vivir.
La vida es demasiado corta a veces
y otras, una pesada condena que atrapa.
Vive, sueña, desespérate, ama, lucha
que aunque tus pasos se borren en la arena
y tu sangre derrames en vano,
cuando tu cuerpo encuentre descanso
y mires atrás, y llores gimiendo "No he dejado huella",
piensa que dejaste un pedazo de vida en cada cosa que hiciste
y que derramaste sangre en cada lágrima
y te apoderabas del viento en cada risa
y que cada palabra pronunciada fue de fuego por un instante.
Pero jamás pienses que tu vida ha sido en vano.
Quizá algún día habrá otro loco que siga tus pasos."
"No te limites a vivir por vivir,
vive la vida, bébetela de un solo trago
como si fuera una amarga medicina,
aunque a veces te haga vomitar.
Emborráchate de la vida.
La vida no es para verla pasar.
Es para apurarla,
para no dejar ni una sola gota.
No vivas por vivir.
La vida es demasiado corta a veces
y otras, una pesada condena que atrapa.
Vive, sueña, desespérate, ama, lucha
que aunque tus pasos se borren en la arena
y tu sangre derrames en vano,
cuando tu cuerpo encuentre descanso
y mires atrás, y llores gimiendo "No he dejado huella",
piensa que dejaste un pedazo de vida en cada cosa que hiciste
y que derramaste sangre en cada lágrima
y te apoderabas del viento en cada risa
y que cada palabra pronunciada fue de fuego por un instante.
Pero jamás pienses que tu vida ha sido en vano.
Quizá algún día habrá otro loco que siga tus pasos."

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